Bierzo Aire Limpio cuestiona la Red de Calor de Ponferrada

Terreno junto al Parque de Bomberos en la que se quiere instalar la Red de Calor. Foto: Raúl C.

La plataforma Bierzo Aire Limpio centra en estos momentos su atención en dos proyectos que medioambientalmente consideran pueden ser peligrosos y perjudiciales para el Bierzo, la planta de biomasa de Forestalia en Cubillos del Sil, y la intención de Cementos Cosmos de quemar neumáticos fuera de uso para la fabricación de cemento. Pero hay otro, el de la Red de Calor que la Junta de Castilla y León quiere instalar junto al Parque de Bomberos.

La planta tendría una eficiencia que supera el 80% por tratarse de un servicio de agua caliente y no de generación de electricidad pero su instalación plantea algunas dudas para las comunidades de vecinos y Bierzo Aire Limpio, plataforma que presentó en su día alegaciones al proyecto. Su presidente, Luis Fernández, afirma que no tienen todavía una posición definida sobre la misma y que en enero se reunirán para tratar el tema. Destaca varios puntos que deberían aclararse como la eficiencia energética de los edificios a los que se quiere dar servicio, “No tiene sentido realizar una inversión de 4,5 millones de euros para dar calor a unas edificaciones que lo pierden por puertas y ventanas mal aisladas”, comenta Fernández. Una circunstancia sobre la que también incide la responsable de Bierzo Aire Limpio sobre el tema de la Red de Calor, Carmen Núñez.

La distancia de la planta a las viviendas es otro de los puntos conflictivos que señalan los vecinos y la Plataforma, principalmente porque la calidad del aire empeorará en Compostilla ya que se eliminarán las emisiones de los edificios a los que se dará servicio pero se concentrarán todas en un sólo lugar. Carmen Núñez reconoce que aunque la potencia instalada en Compostilla será menor que la que se pretende poner en el Polígono del Bayo, el problema de la contaminación estará presente, “Yo si fuera vecina de Compostilla también protestaría y me plantaría en la puerta del Ayuntamiento”, comenta Núñez.

Debido a que las plantas incineradoras de biomasa pueden contaminar seriamente a las personas, el informe que Bierzo Aire Limpio ha realizado para alertar sobre los peligros de las planta Forestalia, indica que su instalación sólo se considera aceptable en casos muy concretos, cuando las calderas que se utilicen sean domésticas o se trate de plantas pequeñas, capaces de aprovechar todo el calor e instalarse lejos de núcleos urbanos por ser zonas ya con índices altos de contaminación.

“Creemos que no se deberían autorizar grandes instalaciones industriales de quema de biomasa para hacer electricidad. Tampoco nos parece recomendable la utilización de biomasa para producir calor en áreas urbanas con índices de contaminación atmosférica elevada (en calefacciones domésticas, equipamientos, etcétera) y mucho menos electricidad”, señala la Plataforma en el informe.

Recuerdan además desde Bierzo Aire Limpio que a pesar de que se ha propagado la idea de que la combustión de biomasa es un proceso limpio está científicamente demostrado que no es inocuo para la salud pues se genera en el mismo sustancias tóxicas contaminantes.

Los principales elementos que se emiten, en mayor o menor proporción, a pesar de los filtros que se instalan en las chimeneas son según las Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los Estados Unidos partículas en suspensión (PM) como cenizas muy pequeñas, difíciles de filtrar y peligrosas, que atraviesan las barreras pulmonares y pasan a la sangre; gases como el dióxido de carbono (CO2), óxidos de nitrógeno (NOx), monóxido de carbono (CO), dióxido de azufre (SO2), y metano, entre otros; sustancias químicas como compuestos orgánicos volátiles (VOCs), dioxinas, furanos, benceno, y metales pesados.

La Plataforma reseña que todos estos contaminantes convierten la quema de biomasa en una tecnología más contaminante que el gas natural y similar al carbón, con menos emisiones de azufre y mercurio que en las centrales térmicas de carbón pero igual o superior en partículas y óxidos de nitrógeno/ozono troposférico.

En el informe que Bierzo Aire Limpio ha presentado se reseñan escritos de varias asociaciones americanas de salud, como la del pulmón (American Lung Association), que urge a que no se legisle a favor de la combustión de biomasa, “Incinerar biomasa puede llevar a un aumento significativo de las emisiones de óxidos de nitrógeno, partículas y dioxido de azufre y tener un impacto severo en la salud de niños, mayores, y personas con enfermedades pulmonares”.

La asociación de Médicos de Massachustts (Estados Unidos) incide en que las plantas de biomasa suponen un riesgo inaceptable para la salud pública por el incremento de la polución en el aire. “La combustión de biomasa libera en el aire pequeñas partículas que generan polución. Estudios epidemiológicos han demostrado una asociación entre elevados índices de polución y efectos adversos para la salud y la muerte. La polución por partículas está asociada al incremento de síntomas cardiopulmonares, ataques de asma, enfermedades respiratorias y mortalidad. La combustión también genera óxidos de nitrógeno, los cuales ayudan a crear ozono, un gas oxidante altamente reactivo. El ozono reacciona en las vías respiratorias causando dolor de pecho, dificultad para respirar, tos, ataques de asma, e infecciones pulmonares”.

Por último, los filtros para evitar la contaminación son para Aire Limpio un “espejismo” ya que la ciencia niega que si no se superan los límites de contaminación no haya daños para la salud, “Los filtros no impiden la salida de gran cantidad de sustancias tóxicas. No importa la proporción de lo que se filtra sino lo que se escapa, y teniendo en cuenta la ingente cantidad de material quemado y filtrado y que algunas sustancias son muy peligrosas incluso a baja dosis, lo que se escapa es muy dañino”, mantienen desde la Plataforma.

De los informes parece lógico deducir que la instalación de una planta de combustión de biomasa, aunque sea a pequeña escala, cerca de viviendas puede suponer un riesgo para la salud de las personas que viven en el entorno. Un hecho que no ha pasado desapercibido por los vecinos de Compostilla que ya han anunciado que se movilizarán para pedir que se ubique en otra zona o que se desestime el proyecto.

La Federación de Asociaciones de Vecinos se solidarizó con los vecinos de Compostilla y el pasado 21 de diciembre publicaron una nota de prensa en la que mostraron su total rechazo a la ubicación de la planta en cualquier lugar que esté próximo a viviendas, “En el Bierzo hay suelo industrial suficiente para este tipo de industrias alejadas de la idea de cualquier dotación de servicio público como se pretende justificar”, afirman desde la Federación.

Cuestionan además la inversión que se va a realizar en la planta frente al supuesto ahorro energético de entre un 10 y un 15%, “Una cifra completamente ridícula frente a las molestias y el elevado gasto de la misma central”. Por ello, desde la Federación se sugiere la instalación de paneles en los edificios públicos a los que se quiere dar servicio, una iniciativa que evitaría un gasto tan grande y tener que abrir las calles de la ciudad para instalar el sistema de tuberías.

Por último la Federación reflexiona sobre el por qué del silencio por parte del Consistorio ante una inversión como la anunciada hace pocos días, “con una tramitación totalmente opaca, que no ha hecho nada más que levantar sospechas”.

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