
El pueblo de Santa Marina de Torre, en el municipio de Torre del Bierzo, celebra este sábado 1 de septiembre un encuentro de pendones para homenajear a todos los mineros. El acto comenzará alrededor de las 17.30 horas con la concentración de pendones llegados de diversos puntos de la comarca de El Bierzo y también de la provincia en la explanada del Avernaleo,donde se ubica la nave de usos múltiples.
Jueves, 30 agosto 2012
El pueblo de Santa Marina de Torre, en el municipio de Torre del Bierzo, celebra este sábado 1 de septiembre un encuentro de pendones para homenajear a todos los mineros. El acto comenzará alrededor de las 17.30 horas con la concentración de pendones llegados de diversos puntos de la comarca de El Bierzo y también de la provincia en la explanada del Avernaleo,donde se ubica la nave de usos múltiples.
Media hora después, sobre las 18.00 horas, comenzará el desfile y el baile de pendones y pendonetas hacia la antigua explotación de Virgilio Riesco, ahora cerrada. Allí, en la bocamina del pozo Mariángela, se leerá un manifiesto en recuerdo a todos los mineros y en defensa del sector del carbón que durante casi un siglo mantuvo la economía de este pueblo. A continuación, de vuelta a la explanada del Avernaleo, habrá una comida de hermandad entre todos los participantes y que consistirá en patatas con carne, bollo preñao, bebida, café y postre, con un precio de 2 €.
La memoria de Santa Marina de Torre sigue siendo la memoria de un pueblo minero aunque el 31 de diciembre de 2007 se produjera el cierre de la última de sus minas, la de Virgilio Riesco, en cumplimiento del Plan del Carbón. El pozo ya no tenía actividad desde 2003, era propiedad de Victorino Alonso. Esta explotación arrancó en 1939, coincidiendo con el fin de la Guerra Civil, y durante décadas fue el principal sustento económico de las familias del pueblo, propiciando especialmente en la década de los 70 la llegada de inmigrantes portugueses.
El pozo Mariángela se convirtió también en uno de los estandartes de la lucha minera a comienzos de los 90 con el encierro durante casi un mes de ocho mineros en sus entrañas, a 200 metros de profundidad, en noviembre de 1994. La historia de Santa Marina de Torre la comparten infinidad de pueblos de las cuencas mineras que, sin la actividad extractiva, luchan cada día contra el olvido y la despoblación.
4/09/2012, 23:01
Es decir ninguno. A falta de empresas buenos son pendones, ya la palabra lo dece todo PENDONES. A la pobreza y desploblacion se le manda a bailar PENDONES.