
La compañía burgalesa Morfeo Teatro pone en escena una adaptación escénica de la novela de Miguel de Cervantes El coloquio de los perros. En esta propuesta, los protagonistas son un hidalgo depauperado y un mendigo harapiento, también "perros" desheredados de la fortuna que, con el mismo afán que Cervantes, narran sus experiencias entre lo amargo y lo cómico. La obra se presenta en el Bergidum el miércoles, 31 de octubre.
Jueves, 25 octubre 2012
Morfeo Teatro ha llevadoa escena en los últimos años piezas de corte clásico como El sombrero de tres picos o La lozana andaluza. En esta adaptación escénica de la novela de Cervantes se recoge la conversación entre dos perros, Cipión y Berganza, que al comprobar que han adquirido la facultad de hablar deciden contar sus experiencias con distintos amos en la España de la época.
Cervantes escribe esta su última novela ejemplar en el ocaso de su vida, apenas unos años antes de su muerte, demostrando con maestría un pesimismo irónico que le hace adelantarse a su tiempo con una narración sin par ni precedentes en su modernidad. Construido según los principios de la novela picaresca, el relato permite reflexionar sobre las relaciones entre la verosimilitud y la realidad y sobre la frágil fraternidad del ser humano.
Morfeo ofrece al espectador un reflejo lo más fiel posible del original, respetando el estilo y ubicando la acción en un espacio y tiempo acorde al momento en que fue escrita, limando las asperezas del clásico, y facilitándole tanto su comprensión literaria como el más franco entretenimiento.
Francisco Negro, Mayte Bona y Felipe Santiago son los protagonistas de la función, dirigida por Francisco Negro. La crítica ha destacado su trabajo en la obra: "Esta vez Mayte Bona nos abruma, hasta el punto que cuesta distinguir su feminidad en el sorprendente papel de Cipión... sin dejar atrás a Francisco Negro con un magistral resultado" (Diario de Burgos).
En El Norte de Castilla, Alfonso Arribas ha señalado que "Morfeo es una marca bien conocida y además perfectamente reconocible por su lealtad a una forma de hacer dentro de los clásicos de la literatura patria. En esta ocasión ofrece incluso un resultado mejor que en otras incursiones, porque Negro ha realizado una versión brillante. La propuesta da en el clavo en la transposición del texto, inteligente y bien interpretado. En definitiva, un buen trabajo de Morfeo, quizá entre los más reseñables de los últimos tiempos, que sirve para mantener en el club a los fieles y para acercar a los escépticos".