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Ponferrada

El Consejo Comarcal recuerda en su 30º aniversario a los que hicieron posible el reconocimiento de la singularidad berciana

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Se cumplen 30 años desde que el 11 de julio de 1991 se formara la primera corporación del Consejo Comarcal del Bierzo con 51 personas: 48 hombres y 3 mujeres, un hito en la historia de esta tierra porque se hacia realidad el reconocimiento a la singularidad de la comarca, que quedó inmortalizado con una foto en la iglesia de San pedro. El Consejo ha querido celebrarlo con un homenaje a todos los que lo hicieron posible, a la presidenta y presidentes, y a sus consejeros y consejeras.

El acto se ha celebrado en el Ayuntamiento de Ponferrada con la presencia del vicepresidente de la Diputación de León para el Bierzo, Alider Presa, y del alcalde de Ponferrada, Olegario Ramón, quien ha recordado que se han cumplido muchas etapas pero que quedan otras por recorrer.

Hasta el 2021, y sin contar con el actual presidente, han sido seis personas las que ha dirigido desde 1991 el Consejo, cinco han estado presentes ya que el primero, Francisco Alfonso Álvarez, ya falleció. El primero en intervenir ha sido Alfonso Arias, presidente entre el 2011-y el 2015, quien al igual que la única mujer que ha sido presidenta del Consejo, Rita Prada (1992-1999), ha señalado la razón de ser de la institución: conseguir la cesión de los servicios municipales para una gestión más eficaz.

José Luis Ramón, presidente entre los años 2007 y 2011, ha destacado entre los logros conseguidos el interés de los jóvenes por el Consejo Comarcal y Ricardo González Saavedra, presidente del 2003 al 2007, ha añadido que el Consejo debe ser algo más que un prestador de servicios «debe ser un aglutinador del sentimiento berciano para luchar por la tierra y mejorarla».

Al igual que todos los intervinientes, el que fue presidente entre 1999 y 2003, Jesús Esteban, ha añadido a la lista de reivindicaciones para el futuro del Consejo, más competencias, financiación y una sede, la fórmula para los nombramiento de cargos a través de elecciones.

En el acto han intervenido también los actuales portavoces de los grupos representados en el Consejo. Todos han tenido palabras de agradecimiento para los anteriores presidentes, consejeros y trabajadores de la institución que, según el portavoz de USE Bierzo, Samuel Folgueral, necesita de los máximos compromisos de sus representantes para ofrecer una mejor imagen de resultados ante la ciudadanía.

Ruth Morales, portavoz de Ciudadanos ha señalado que el Consejo todavía no ha alcanzado la madurez y que las metas están todavía lejos de alcanzarse, «El objetivo debe ser simplificar la administración y conseguir una administración que gestione los servicios y recursos del territorio». Para Iván Alonso, portavoz de Coalición por el Bierzo, el Consejo debe hacerse eco de lo que pide la ciudadanía por lo que plantea una ley del Consejo General del Bierzo.

Rosa Luna, portavoz del PP, tras recordar el convenio firmado recientemente entre la Junta de Castilla y León y el Consejo con una aportación de 1,2 millones de euros para reforzar la financiación, ha indicado que el Consejo debe ofrecer las ventajas y los recursos de la tierra a potenciales emprendedores con una imagen de unión institucional. En esa misma línea, el portavoz del PSOE, Antonio Cuellas, ha recordado que la entidad no puede crecer sino cuenta con el respeto y el apoyo de todo sus ciudadanos, políticos e instituciones de la comarca.

Al finalizar el acto los exconsejeros y expresidentes del Consejo han recibido una copia de la foto de la primera corporación, y a continuación han posado todos a las puertas del Ayuntamiento de Ponferrada para inmortalizar el día y abrir un nuevo período en la historia de la institución comarcal.

Acto completo celebrado en el Ayuntamiento de Ponferrada

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Ciencia

El Campus de Ponferrada acoge la primera observación absoluta de la gravedad en León

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Se llevó a cabo el pasado mes de julio en el Campus de Ponferrada, con la participación de alumnos y profesores del grado de Geomática

Observación absoluta de la gravedad en León realizada en el Campus de Ponferrada

Un equipo del Servicio de Gravimetría del Instituto Geográfico Nacional (IGN) realizó el pasado mes de julio la primera observación absoluta de la gravedad en la provincia de León, que se realizó en las instalaciones del Campus de Ponferrada de la Universidad de León (ULE), en una actividad que contó con el apoyo y participación de alumnos y profesores del Grado de Ingeniería en Geomática y Topografía.

Para hacer la medición se empleó un gravímetro absoluto A10 (incertidumbre 10,5 µGal; 1 µGal = 10-8 m/s2) que permite obtener el valor de la aceleración de la gravedad de forma muy precisa en un lugar de observación concreto. De esta manera, cuando se hayan procesado los datos de la observación, el Campus de Ponferrada contará con una de las estaciones de la red REGA (Red Española de Gravimetría Absoluta).

Las estaciones REGA son la referencia más precisa que hay de la gravedad en España. Por lo tanto, cualquier trabajo o estudio que requiera del conocimiento preciso de la gravedad en el entorno de Ponferrada hará uso del valor proporcionado por la estación REGA del Campus de Ponferrada.

La aceleración de la gravedad o ‘g’ es el efecto que la fuerza de la gravedad produce en los cuerpos, mientras que la fuerza de la gravedad es la combinación de la fuerza gravitatoria (atracción generada por la masa de la Tierra y por la masa de los cuerpos extraterrestres) y de la fuerza centrífuga producida por la rotación del planeta. Las aplicaciones en las que se emplea la gravimetría incluyen el cálculo de altitudes y desniveles de precisión y la definición del geoide y forma de la Tierra.

Utilidad de los datos obtenidos

En el ámbito académico, la gravimetría se emplea en campos de estudio como la geodinámica (actividad volcánica o comportamiento de las distintas capas que estructuran el interior del planeta), la geodesia, la metrología, la hidrogeología (estudio de acuíferos) o la geología estructural (definición de discontinuidades bajo la superficie terrestre).

La industria emplea los valores de la gravedad para calibrar las células de presión empleadas en las básculas, pero también en la exploración de metales y de hidrocarburos. En el caso de los metales la utilidad de la gravimetría es muy alta, ya que tomando como base una observación absoluta es posible obtener variaciones laterales de densidad que serán muy visibles en caso de que haya una alta concentración de metales.

Uno de los aspectos más positivos de la observación de Ponferrada es que se puede enlazar con los datos de la estación permanente de posicionamiento por satélite (GNSS) ya existente en el campus. En el futuro, se va a calcular la altitud (ortomética) del punto observado, con lo cual también se integrará en la Red Española de Nivelación de Alta Precisión (REDNAP).

Una vez finalizados los trabajos el Campus de Ponferrada contará con una base REGA y REDNAP, que junto con la base permanente GNSS del ITACyL, permitirá al alumnado del grado en Geomática, y a todos los usuarios que lo precisen, contar con estos puntos de referencia de máxima precisión para sus trabajos académicos y profesionales.

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Actualidad

Manuel Silva presenta en el Museo de la Radio el poemario ‘Silva Varia’

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El jueves, 18 de agosto a las 19:30 horas, el escritor berciano Manuel Sil presenta en el Museo de la Radio el poemario ‘Silva Varia’.

El acto contará con la presentación del poeta, narrador, y crítico, Emilio Vega Gómez, y la presentadora de la 8Bierzo, María de Miguel. Estará amenizado por el cantautor José Luengo.

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Bierzo

Ponferrada celebra el Voto de Villa con el traslado de San Roque desde San Pedro a La Encina

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Hoy se ha celebrado en Ponferrada el Voto de Villa, un evento que tiene lugar cada 16 de agosto y en el que se traslada al santo de San Roque desde la iglesia de San Pedro hasta la Basílica de la Encina para renovar este voto de la ciudad desde el año 1600. Ha contado con la presencia de los concejales ponferradinos de Juventud y Fiestas, Lorena Valle, y de Movilidad y Seguridad Ciudadana, José Antonio Cartón, así como de otros representantes municipales.

Ponferrada rememora el Voto de Villa desde el año 1600, debido a una promesa de la Corporación como ofrenda por la supuesta intercesión del santo para erradicar la peste que asoló a la ciudad en 1576 y en 1599.

Así pues, esta tradición ha perdurado hasta nuestros días, 419 años después. Por eso el viernes día 16 el Ayuntamiento de Ponferrada renovará el Voto de Villa, trasladando la imagen del santo de la iglesia de San Pedro a La Encina, donde se celebrará una Misa de Acción de Gracias. Luego se retorna a San Pedro y al finalizar la procesión se entregarán a los asistentes, como es tradición, las primeras uvas de la cosecha, para lo cual el Ayuntamiento ha adquirido más de 200 kilos de uvas.

La historia del voto de villa se remonta al siglo XVI, cuando la Villa de Ponferrada sufrió varios azotes de la tan temible peste negra. La más grave de las epidemias que azotaron a la ciudad se registró en 1576. Ya en agosto del año anterior había saltado la alarma entre los regidores, al comprobar que, «junto a esta villa, a seis leguas, mueren de peste». Para prevenirla, se cerraron puertas, postigos y callejos, montando guardia los vecinos día y noche para que no entrara ninguna persona con síntomas de la enfermedad.

A pesar de ello, en julio de aquel 1576 la peste entró en Ponferrada. Se abasteció a las boticas de medicinas para los pobres y se dieron dos ducados a dos barberos para que estuvieran dispuestos a sangrar y atender a los apestados.

A partir de septiembre, como la peste era muy virulenta y contagiosa, el Ayuntamiento acordó reunirse en la iglesia de Nuestra Señora de Vizbayo, en Otero y se optó por hacer rogativas con el fin de ahuyentar a la enfermedad, ya que nada humano la frenaba.

Y, efectivamente, parece ser que los ruegos a San Roque, patrono de este ‘negociado’, dieron fruto, porque el 12 de noviembre de ese mismo año de 1576 ya se corrió un toro en la plaza de las Eras, celebrando el fin de la plaga, que había acabado con la vida de casi todos los vecinos de la callle del Rañadero y «llevado la mitad del pueblo».

En agradecimiento, la Villa de Ponferrada estableció el voto de San Roque, que se confirmó el 11 de agosto de 1578. A partir de 1600 se le dio formalidad municipal, jurada ante escribano: «La Villa de Ponferrada hace voto y juramento a Nuestro Señor Dios de guardar perpetuamente la Fiesta de San Roque», lo que no obstante no evitó que en 1599 la peste volviera a causar gran mortandad en la ciudad. Pero para entonces la fiesta de San Roque ya era muy importante en la ciudad: «había bailes, palanquetas, fiestas a caballo y toros (…) Las funciones religiosas se realizaban en San Pedro, donde se encontraba el culto y cofradía del Santo», cuenta Pilar Sáenz de Tejada en su «Ponferrada en el siglo XVII».


La autora de este libro también dice que el voto de 1600 fue la confirmación y ampliación del de 1578, en el que se comprometían en el voto a «correr un toro». En 1600 se amplió a tres animales y, pasados los años, el Ayuntamiento pidió al obispo de Astorga la dispensa para que no se corrieran estos tres toros, porque era un gasto muy grande.

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