Bierzo
Prada a Tope entrega su Castaña de Oro al neurocirujano José Manuel Valle Folgueral
La Fundación Prada a Tope entregó anoche su XX Castaña de Oro y estrenó el nuevo alumbrado navideño con el árbol de Xamprada

El neurocirujano ponferradino José Manuel Valle Folgueral recibió anoche la XX Castaña de Oro de la Fundación Prada a Tope en el Palacio de Canedo y, como siempre ocurre con el premiado, fue el encargado de pulsar el botón del encendido navideño que marca el inicio de las fiestas de Navidad del Bierzo.
Las luces decorarán el Palacio hasta el mes de enero, y se compatibiliza con el árbol de botellas de Xampradas que marca un nuevo récord al crecer casi dos metros y alcanzar las 1.800 botellas. Además, la exposición de carruseles navideños también ha crecido, y estará abierta desde mañana 5 de diciembre con los donativos que se recauden con destino a la Asociación Alzheimer Bierzo.
Valle Folgueral, que recibió el premio por su apuesta por su tierra “para desarrollar técnicas innovadoras que ponen a un berciano en León al mando de un proyecto universal como es el Instituto de Patología Compleja de la Columna que lleva su nombre”.
Así lo justificaba el patronato de la Fundación que también señalaba que “En tiempos en los que el mercado mueve a los mejores profesionales del mundo a golpes de euros y petrodólares, es un orgullo para esta Fundación que un berciano compatibilice su pasión profesional con su defensa de su tierra, sirviendo de ejemplo y referencia a futuros emprendedores, iniciativas y proyectos. Así se hace León. Se hace Bierzo”.

Flor Bonet señaló en su discurso las ofertas millonarias que tuvo para que ese proyecto fuera incluso a Emiratos, y cómo él priorizó su tierra, por eso señaló que “es la hora de fidelizar a los buenos, para que no se nos vayan y ahonden aquí sus raíces e inicien la sinergia que traen los buenos cuando se juntan y que sigan engrandeciendo Ponferrada, El Bierzo, León… Por eso te damos este premio. No tanto para agradecerte… como para comprometerte”.
Valle, por su parte, dijo que en El Bierzo había aprendido que “la riqueza no es sacar de la tierra lo que puedas, sino construir en ella”, y que al elegir situar en León su proyecto estaba devolviendo valor a su tierra. Recordó que en el origen de todo estaba el “sudor de mis abuelos, que era real”, y que aunque ha ido lejos a formarse, su sentido de pertenencia “ha sido sólido, por eso cada logro que he conseguido era una llamada a volver a la tierra familiar”. Ahora espera contribuir a atraer talento en ese proceso de devolución de riqueza.
También tuvo palabras para José Luis Prada, de quien confesó sentirse rendido admirador por “soñar a lo grande” y por “tu actitud ante la vida”, alabando también lo que el Palacio de Canedo destila que es el esfuerzo paciente, a largo plazo, en tiempos en los que prima lo inmediato.
Prada agradeció las palabras del premiado al tiempo que animaba a los casi trescientos asistentes al evento a que cada uno en lo suyo intentaran aportar su granito de arena en sacar adelante “nuestra tierra, sin esperar a las administraciones que no lo pueden hacer todo”. Para ello puso como ejemplo los incendios del último verano y la necesidad de anticiparse manteniendo limpia y productiva la tierra.
El arte de Ruballet y la música de Javier Arias pusieron color y sabor a una noche que terminó con un cóctel en la bodega del Palacio.

