Cultura
Teatro Conde Gatón presenta en el Bergidum ‘Sin filtro’
‘Sin filtro’ enseña lo que pasa cuando la gente deja de pensar críticamente y acepta todo sin cuestionarlo. El guion y la música original es de Javier Vecino

El viernes, 20 de mayo a las 20 horas, Teatro Conde Gatón presenta en el Bergidum «Sin filtro», una obra de 60 minutos de duración cuyo guion y música original es de Javier Vecino, y que cuenta con la participación de Andrea Soto, Josefina Núñez, Danyret Rocha, y Juan Jesús González.
Dividida en 5 partes (Público, Miedo, Poetas, Cielo y Muerte) SIN FILTRO, se plantea, no como una obra teatral, sino como una declaración estética y ética: no suavizar, no matizar, no proteger al espectador de la crudeza del reflejo. Más que una sátira puntual, funciona como un mecanismo de desmontaje de discursos y comportamientos asumidos como normales.
En la vida real, vivir “sin filtros” no significa ser más sincero, sino hablar y actuar sin pensar. Se deja de reflexionar, de escuchar otras ideas y de distinguir lo importante de lo superficial. Lo rápido vale más que lo profundo; lo llamativo, más que lo que realmente tiene sentido. Hoy parece que tiene más valor quien grita más fuerte que quien piensa mejor. Se premian las ocurrencias rápidas y se mira con desconfianza a quien intenta analizar las cosas de verdad. Por eso esta propuesta no necesita exagerar mucho. El esperpento funciona como una lupa: agranda defectos que ya existen. “Sin filtro” enseña lo que pasa cuando la gente deja de pensar críticamente y acepta todo sin cuestionarlo. Y lo más inquietante es que lo que se cuenta en escena no está tan lejos de la vida cotidiana.
Sin filtro
Alfredo Toberas, actor de profesión, no habla de sinceridad, sino de alguien que actúa sin filtros, sin vergüenza y sin pensar demasiado. Todo sale tal cual: las emociones, las opiniones, la ignorancia… formando una especie de retrato donde no hace falta exagerar nada. Todo esto termina siendo una crítica al conformismo, al consumismo y a cómo nos manipulan, defendiendo la conciencia, el arte y la risa como los últimos espacios de libertad frente al miedo y la estupidez colectiva.



