Fabero

Aprobada la restauración de las zonas afectadas por el incendio de Fabero

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El incendio forestal de Fabero y su entorno afectó a un total de 2.500 hectáreas de superficie forestal de gran valor ecológico, de las cuales 2.406 estaban catalogadas de utilidad pública


El Consejo de Ministros ha aprobado hoy, a propuesta del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, las actuaciones de emergencia para la restauración forestal y medioambiental de las áreas afectadas por los incendios forestales en Fabero, Páramo del Sil y Peranzanes en León y en los términos municipales de Oímbra y Cualedro en Orense, por un presupuesto total de 900.000 euros.

Marí Paz Martínez y Juan Carlos Suárez Quiñones. Foto: Raúl C.

El incendio forestal de León, ocurrido el pasado 20 de septiembre, afectó a 2.500 hectáreas de superficie forestal de gran valor ecológico, de las cuales 2.406 estaban catalogadas de utilidad pública, correspondiendo 815 hectáreas a especies como Quercus pirenaica, Pinus sylvestris o Castanea sativa, en los términos municipales de Fabero, Páramo de Sil y Peranzares.

Unas zonas en las que han quedado destruidos importantes valores naturales utilizados en mayor o menor medida por el urogallo cantábrico y el oso pardo, además de espacios protegidos de la Red Natura 2000, como la ZEC y ZEPA en la Sierra de Ancares.

El objetivo principal de la restauración es disminuir la erosión y la escorrentía superficial para minimizar la pérdida de suelo, el aumento de caudales sólidos y los potenciales daños ante lluvias torrenciales, así como evitar la proliferación de plagas. Para ello es necesario retirar de manera inmediata la madera quemada y los restos que impiden la regeneración. Los trabajos de esta actuación supondrán una inversión de 500.000 euros.

Estos incendios acarrean repercusiones negativas como la degradación del suelo, y la pérdida de capacidad ambiental y productiva, así como el riesgo de arrastres que, además de provocar la denudación del suelo, afectarían a los
cursos de agua de los que se suministran sistemas de abastecimiento humano y de regadío de zonas agrícolas.

Además de la perdida intrínseca del valor ecológico y económico del sistema forestal afectado, la eliminación de la función protectora de la vegetación origina el desencadenamiento o aceleración de procesos de erosión, especialmente en localizaciones con fuertes pendientes y en suelos erosionables, que son característicos de la orografía de la zona.

Por ello, el objetivo de la actuación en ambas zonas, que contará con un presupuesto de 400.000 euros, es evitar las plagas y los procesos erosivos como consecuencia de la pérdida de cubierta vegetal facilitando la futura restauración de los bosques existentes previamente al incendio.

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